¿Qué queremos y qué no queremos los peruanos?

Congresista de la República

¿Qué queremos y qué no queremos los peruanos?

01/14/2016 Bitácora 0

¿Qué queremos?

-Queremos que mejore la educación. Queremos que programas sociales como Qali Warma, las plataformas itinerantes de acción social en nuestra amazonía, los programas de tambos a lo largo de nuestra amazonía y sierra, Beca 18, Pensión 65, y la acción de desarrollo sostenible sobre el VRAEM logren sus objetivos. Y que en un futuro cercano mejoren sus capacidades, llegando con eficiencia a las poblaciones que verdaderamente lo necesitan. Queremos más seguridad, mejor justicia, y mejor salud.

¿Qué no queremos?

-Mega obras con un solo postor. A precios, que como dice la canción, no dan para ser “sinceros”, de plazos extremadamente cortos para poder participar, con contenidos en sus contratos de más de 15 mil páginas. ¿Es serio pensar que este tipo de documentos puede ser leído en 15 días?

Si se estuviera modificando la refinería de Talara por un costo total de $5,000´000,000.00, existiendo la posibilidad de adquirir nuevas plantas a una quinta parte del precio en la India, Korea, China e infinidad de otros lugares que producen estos equipos.

Este hecho ha sido mencionado una y otra vez por el economista Ricardo Lago, ex funcionario del FMI, por nombrar uno de los críticos al proyecto en mención.

Igual desproporción se señala para los casos de la Línea 2 y el Gasoducto del Sur. Extrañamente con valores similares.

Es decir, existe un consenso sobre la existencia de un sobre estimado de $10,000´000,000.00, en las obras señaladas, por lo que estaríamos mirando a un equivalente al 6.25% del PBI peruano. Ahí y así no queremos que se vaya nuestra plata.

El mayor comprador de bienes y servicios del Perú es el estado peruano. Con $15,000´000,000.00, con un promedio de 1.7 postores por licitación, cifra que muestra el problema a cuerpo entero. La región presenta como promedio 3 postores por licitación. El número de referencias que estarían en la plataforma de licitaciones no pasaría de una veintena. ¿Con un mundo en que la gran mayoría de los países tienen este problema resuelto? Más de una vez la cooperación multilateral se ha acercado para resolvernos el problema. ¿Y? Nada.

Esto tampoco lo queremos:

-Tampoco queremos que el edificio más alto y más moderno del estado, el del Banco de la Nación, en la avenida Javier Prado, sea una obra diseñada para la gloria del gobernante del partido de turno. Cuando los usuarios, verdaderos dueños del edificio, tienen que hacer cola al sol de medio día para que los atiendan.

Tampoco queremos tener una de las gasolinas más cara del planeta, para ver si así Petroperú puede tener beneficios. Para beneplácito de los políticos que medran, desde la infausta excusa de la página 11, alrededor de la energía.

Tampoco queremos reguladores de energía que no tengan la capacidad de renegociar las tarifas reguladas, cuando existe un excedente de energía de más de 30% en el país. Pero habrá que esperar hasta abril de 2016, en que termine el plazo de la actual tarifario, para darnos cuenta que estábamos sobre preciados. Cuando se dé el nuevo tarifario en abril, mientras que la industria y, en general las unidades productivas, llevan más de un año en franca recesión.

En resumen, no queremos dispendio y poca transparencia. Plata hay en el Perú, pero no queremos que se siga botando dinero en el altar de los tecnócratas, escudados en “pseudo excusas” de falsos proyectos desarrollistas.

Foto: Agencia Andina de Noticias.